martes, 28 de marzo de 2017

LOS PADRES DE FAMILIA

La comunicación con los padres de familia es buena en general. Están al pendiente de la información que se brinda respecto a sus hijos, tienen disposición para apoyar en lo que se necesite y acuden a las citas cuando son necesarias.

Sin embargo no con todos los casos es así. He tenido la necesidad de citar a padres de familia de alumnos con mayores áreas de oportunidad, que en su mayoría han asistido, a excepción de un caso. Es un alumno con un caso muy preocupante, debido a que lleva una reprobación real en prácticamente todas las materias. En variadas ocasiones he citado a su mamá para informar de la situación de su hijo, tomar medidas y establecer compromisos que ayuden a mejorar tanto su disciplina como su desempeño en clase. Tristemente la madre de familia no ha asistido a ni una sola de las cinco citas formales (por parte de la escuela) que he pedido con ella. Hago uso del contacto vía WhatsApp para pedirle que me busque en la escuela porque es importante tratar asuntos relacionados con el desempeño de su hijo, pero nunca he recibido respuesta.

Estoy segura de que el número es correcto y está activo, porque ha participado en el grupo de WhatsApp. Pero cuando he tratado de contactarla para agendar una cita, no he recibido respuesta. El alumno, por su parte, argumenta que ella trabaja y que no tiene tiempo, pero no he recibido alguna posible solución por parte de ella. 

viernes, 24 de marzo de 2017

LA TOMA DE MEDIDAS

He de aceptar que uno de los días de trabajo estaba exhausta sobre la actitud del grupo.

Al salir del grupo me encontré con su maestra tutora y comencé a platicar con ella sobre los principales alumnos que me perjudicaban la clase y le pedí algunas sugerencias para poder manejar la situación. Ella amablemente me platicó un poco sobre las estrategias que tomaba y me ofreció anexarme a un grupo de WhatsApp que había creado para comunicarse con los padres de familia. Además me proporcionó la lista de registro de los números de celular de los mismos.

A pesar que la maestra me agregó a su grupo, opté por crear un grupo nuevo para tratar sólo asuntos de la materia y no interrumpir en las actividades de la maestra. Ese mismo día me dí a la tarea de registrar en mi celular todos los números de los padres de familia, para posteriormente crear mi grupo de WhatsApp. 

Después de realizarlo, me presenté con los padres de familia, expliqué el propósito de la creación del grupo, la dinámica de trabajo de la clase y las problemáticas que se estaban presentando. Di a conocer que cada día procuraría dar un informe general acerca de cómo había trabajado el grupo y si tenía algún asunto en particular que tratar sobre algún alumnos. Además les proporcioné mi horario de trabajo y les dije que podían acudir conmigo, aún si no había una cita previamente agendada, siempre y cuando fuera en mi horario de trabajo y preferentemente en mis tiempos libres.

Al día siguiente, lo primero que hice al llegar al grupo fue ordenar a los alumnos por número de lista e informar acerca de las medidas que se estaban tomando y su propósito.

EL TRABAJO CON LOS ALUMNOS DE 1°C

La primer semana de trabajo fue muy buena en general. La mayoría del grupo estaba atento a la clase y realizaba las actividades en tiempo y forma. Sin embargo tenia los casos de un alumno y una alumna, ambos no entraban a clase o llegaban tarde a esta. Encima de eso, el alumno mostraba una actitud muy negativa cuando se le señalaba y sancionaba la falta, no estaba de acuerdo. La alumna por otro lado, argumentaba no volver a cometer la falta en el futuro.

Debido a que era muy constante su retardo o falta a clases y el incumplimiento de las actividades, decidí citar a los tutores de ambos. En el caso de la alumna, mejoro su actitud y disminuyó el retraso a la llegada a la clase. Pero con el alumno fue muy distinto; el alumno no aceptaba sus faltas e incluso incumplió los compromisos que se establecieron en la reunión con mamá.

Tiempo después se presentó otro alumno a clases. Había transcurrido poco más de una semana desde el regreso de vacaciones, y el alumno apenas se reincorporaba a clases. No tenía justificante alguno para sus faltas, sus tutores no presentaron explicación alguna y además llegó con una actitud poco favorable para el desarrollo de actividades, lo que motivó a otros a seguir sus pasos.

Desafortunadamente considero que una de mis áreas débiles es el llamar la atención a los alumnos, Pero los problemas para el trabajo con el grupo eran ya muchas y necesitaba buscar una solución.

EL PRIMER DÍA DE CLASES

Como todo alumno, y considero que como toda persona en general que se enfrenta a una nueva experiencia, estaba muy ansiosa y nerviosa por iniciar mi primer día de trabajo. Era una nueva escuela, nuevos compañeros de trabajo, nuevo ambiente, pero sobre todo, nuevos alumnos.

Una de las prefectas me llevó al salón de clases con  el primer grupo con el que trabajaría y me presentó con ellos. Como es normal, la primera sesión de clases hice una dinámica para conocer a los alumnos. Expliqué la dinámica de trabajo, los criterios de evaluación y se establecieron acuerdos de clase.

Sin embargo, las experiencias que quiero compartir con ustedes son referentes a un grupo en específico, el grupo de 1°C. Parecía ser el grupo más motivado, más educado con más agrado por la materia. Realicé un pequeño truco de "magia" con las cartas binarias, "adivinando" un número que ellos pensaran; la dinámica resultó todo un éxito y los alumnos estaban totalmente entusiasmados, preguntándose cómo lo había hecho. Así fue mi inicio con el grupo de 1°C, sin embargo pronto identifiqué focos rojos que estaban surgiendo en el mismo.


miércoles, 22 de marzo de 2017

MI PRESENTACIÓN AL NUEVO CENTRO DE TRABAJO

Imagino que al igual que mis compañeros tutorados, previamente a realizar el trabajo con el grupo, acudí a presentarme con los directivos del plantel, para ponerme a sus órdenes, así como conocer todo la necesario para poder iniciar mis actividades en el plantel. Al llegar me recibió el personal administrativo de manera muy amable, y me pidieron esperar al director y subdirectora, debido a que había reunión con padres de familia.

Una vez que pude presentarme con el director, al igual que el personal administrativo, me recibió con mucha formalidad y amabilidad, con toda la disposición de indicarme cuándo, en qué horario y con cuáles grupos iba a laborar. Fue ahí cuando me asignaron a los grupos de primer grado A, B y C. Se me brindaron listas de asistencia y se me solicitó también elaborar un diagnóstico de los alumnos, que abordara los contenidos del primero y segundo bimestres.

El director me presentó con la subdirectora, quien también fue muy amable. Por ese día ahí concluí mi visita al plantel; posteriormente conocí a más compañeros de trabajo y hasta la fecha aun sigo conociendo gente nueva.